enero 27, 2010
+ PASTA PARA UNO +
Acabo de llegar de la playa y la casa tenía una chimenea grande, pero desayunamos té con pan no más, de todos modos me sacaba fotos bien poseras, y las rocas se llenaban de algas feas porque la playa no era apta para el baño y yo igual me bañe, me sacaron fotos y mi sobrino fué picado por una avispa y lloraba, aunque la sopa estaba un poquito salada y había una caja de vino en el refrigerador, yo creo que estaba vencida y el olor feo era por eso y olía a mi abuela Olga que tiene una comadre bien copuchenta, pero ellas no van a la playa como yo, que se me quedaron las zapatillas en mi casa y me subí a un juego a $650 el boleto y la vista al mar era bonita, porque realmente echaba de menos el PC y había un restaurant que parecía motel, una mariposa que parecía polilla y un payaso triste, ambos pintados en la pared, y el helicóptero pasaba a cada rato y las gaviotas me tapaban el sol, igual ganaba en el taca-taca con la CHIO, sino que un curao le habló inofensivamente a la CHIO en la plaza, además que el decía que no era malo con las personas, y definitivamente el bus del Javier no llegaba nunca y a la señora se le veía todo, no obstante la niña se parecía al Miguelito de Morandé con Compañía, pero torturamos a una avispa en un vaso con arena porque un niño cazaba cangrejos y les saqué foto, igual la pasé bien y me comí todo el pan de huevo.
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